domingo, 15 de noviembre de 2015

El cerebro y las adicciones

Introducción

En el pasado las investigaciones sobre las adicciones se desarrollaron sobre una serie de paradigmas que concebían el uso de las drogas más como un tema moral y de voluntad, que como conocen hoy, una enfermedad. Estos pensamientos también definieron las posibles soluciones a las adicciones  ya que, la mayor parte de estas estaban dirigidas a la prohibición, el rechazo y el castigo.

En estos tiempos la ciencia ha arrojado nueva luz sobre el tema de las adicciones y en consecuencia las soluciones propuestas, para combatir el uso de las drogas también ha cambiado. Hoy las instituciones han puesto en marcha planes para aumentar la información y cambiar mitos que se tienen al respecto.

Es común encontrar el tema de las adicciones en las agendas públicas, los gobiernos ya piensan en esto como un problema de salud pública, por lo tanto, se modifica drásticamente la importancia del combate a las adicciones dentro de la sociedad. Por ejemplo, uno de cada tres, en un rango de edad de 12 a 65 años es consumidor de alcohol en niveles de riesgo, más de 17 millones son dependientes al cigarro y más de medio millón son adictos a algún tipo de droga.

El problema de las adicciones constituye un problema complejo, con consecuencias no sólo a nivel individual, sino a nivel familiar y en la integración de la sociedad. Por lo tanto, éste documento pretende resaltar el tema de las adicciones, desde su marco conceptual hasta el papel que tienen en nuestro país.



Ciencia y adicción
El concepto de las adicciones ha evolucionado gracias a la investigación científica que se ha realizado en esa materia. Hay suficiente evidencia que muestra a las adicciones presentan características de una enfermedad, no se pueden dejar por fuerza de voluntad y requieren de tratamiento. Las drogas modifican la química, estructura y funcionamiento del cerebro. (Mothelet, 2013)

Como cualquier enfermedad, la adicción también progresa por etapas (Baler, 2013), en primer lugar se utiliza para alcanzar estados de euforia, sin embargo el cerebro se adapta a la sustancia y aparecen los primeros síntomas de dependencia. Personas de todas las edades y clases sociales son las que sufren consecuencias, de manera directa o indirecta, del abuso y adicción de sustancias nocivas.


¿Cuál es el problema?
En términos generales, cuando una persona toma la decisión de consumir alguna sustancia nociva es “voluntaria” y se suele acompañar de la creencia que se puede controlar su uso de manera racional. Sin embargo, las drogas se pueden apoderar de la vida de cualquier persona de una forma relativamente rápida.

Existen múltiples razones que detonan el uso de las sustancias adictivas pueden ser motivaciones internas o provocadas por el ambiente, como puede ser la aceptación social. Sin embargo no hay un factor único que determine si una persona será adicta o no (Volkow, 2014).

El tema central es que, una vez que se instala la adicción está se convierte en el objetivo principal del adicto. Se altera considerablemente la relación del adicto con la sociedad, por lo tanto, deja de cumplir su rol como estudiante, hijo, padre, etc.

Consecuencias de las adicciones.

Ya se han mencionado algunos de los efectos que el uso y abuso de sustancias tienen en los individuos. Pero estas no son sus únicas consecuencias, la familia también se ve afectada en su integración y por lo tanto como célula funcional de la sociedad. Es decir, cuando esto se presenta a gran escala la sociedad reciente los problemas que derivan de esto. Al respecto Silvia Cruz, investigadora del CINVESTAV, asegura de que el consumo de drogas se puede prevenir, además de que la carga social y económica es enorme.

Las drogas tienen un impacto en distintas esferas, afectan el ámbito económico y social, aumentan los costos de atención ya que se pueden asociar con lesiones y diversas enfermedades, como cirrosis, cáncer, enfermedades mentales, por mencionar algunas (María Elena Medina-Mora, Real, Villatoro , & et al., 2013). Además tienen a manifestarse en conductas violentas que se pueden asociar a diversos factores como el crimen organizado, el mercado ilegal o simplemente la propia intoxicación.

El enorme volumen de dinero que mueven las drogas representa otro gran problema, ya que se reproduce el ciclo, mientras haya consumidores siempre habrá quien esté interesado en ese mercado a cualquier costo, lo que provoca violencia entre grupos criminales y también un gran gasto de recursos por parte de las autoridades para su combate.

Para el caso de México representa un problema considerable a nivel nacional, aunque mucho menor, comparado con países sudamericanos incluso aún más si se compara con EE.UU o Canadá. Estudios recientes señalan dos vertientes que caracterizan éste problema, por un parte, la edad de inicio en el consumo de sustancias adictivas es a una edad más temprana, por otro, la disponibilidad de éstas sustancias es mayor, por ejemplo la venta de cigarrillos por pieza, bebidas alcohólicas de menor calidad a menor precio o el narcomendudeo. (CONADIC).

En el contexto internacional, México se ha caracterizado por ocupar uno de los primeros lugares de mortalidad por cirrosis hepática alcohólica. Además, como ya se ha hecho mención en una de las consecuencias socieles del alcohol es que se presentan comportamientos problemáticos, como el alto consumo por ocasión y frecuentes eventos fuera del hogar. En nuestro país, el consumo elevado de alcohol se concentra en una proporción de bebedores menor a la que se observa en otras culturas, pero la gravedad de sus consecuencias en la salud es similar o mayor.

Conclusiones

Cuando se plantea el problema de las adicciones desde una perspectiva de salud es posible establecer soluciones integrales, es decir, se va más allá de la prohibición de las mismas, y se distinguen factores que pueden determinar o no su consumo, como población vulnerable, rangos de edad, población con mayor o menor riesgo de ser dependientes.

Como cualquier otra enfermedad, la adicción también es crónica y no tiene cura. Pero existen tratamientos que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida, en ese sentido no quiere decir que no habrá recaídas, sino que la efectividad de los tratamientos se debe medir por la disminución de estas. Es innegable que deben buscarse soluciones integrales, no sólo a disminuir el problema, sino también a prevenirlo y permitir que la evidencia científica pueda convertirse en políticas públicas eficientes y eficaces

Reflexión
El cerebro es un órgano muy complejo e interesante, así como hay herramientas para aumentar su potencial existen otras elementos que limitan su capacidad, la manera en que las adicciones destruyen al cerebro me parece un tema fascinante, además de que tienen una implicación social importante. Como estudiante de ciencias sociales me pareció un tema interesante el cuál podía abordar no sólo por por sus cuestiones técnicas sino relacionarlo con el área de las ciencias sociales. 
En inicio me base en la lectura de referencia del curso, publicada en la revista de la UNAM, sin embargo, conforme avanzaba en la lectura busqué otras fuentes que se mencionaban en la lectura y después busqué como se relacionaban con nuestro país.

Bibliografía

Baler, R. (2013).
CONADIC. (s.f.). Guía para el promotor de "Nueva Vida". Recuperado el 15 de Noviembre de 2015, de http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/nueva_vida/prevad_cap3.pdf
María Elena Medina-Mora, T. R., Real, T., Villatoro , J., & et al. (2013). Las drogas y la salud pública: ¿hacia dónde vamos? Recuperado el 14 de Noviembre de 2015, de http://bvs.insp.mx/rsp/articulos/articulo_e4.php?id=002795
Mothelet, V. G. (2013). El cerebro Adicto. .¿Cómo ves? Revista de divulgación científica de la UNAM.
Volkow, N. (Noviembre de 2014). http://www.drugabuse.gov/. Obtenido de http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/las-drogas-el-cerebro-y-el-comportamiento-la-ciencia-de-la-adiccion/abuso-y-adiccion-las-drogas



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